@MartaMedina96 (twitter) -Nací en España, en el abril de 1996, mi pelo es castaño, y mis ojos son oscuros, pero mi piel sin embargo es muy pálida y tiene un montón de pequeñas cicatrices que tú no notarás, pero que allí están. Imperceptibles. Como yo. Algunas ni siquiera existen, y otras avanzan mucho mas y se esconden en el interior. Pero no hablemos de marcas en el cuerpo, o en el alma, para mí yo no soy sólo cicatrices. Sería demasiado triste y aburrido ser todo desgracias. Es más, en una descripción como esta lo único que puedo decir son datos irrelevantes, superficiales incluso, sin importancia alguna. Por eso te invito a entrar en mi pequeño mundo, a estar un poquito más cerca de mi corazón, que no sabe lo que quiere, y a quien nadie quiere, o al menos a hacerte una idea de mis pensamientos, que tampoco son muy claros, y se contradicen constantemente. Léeme. Escríbeme. Que yo todo lo que pongo, lo pongo por ti. No sé que más decir, aunque creo que no he dicho mucho... En fin. Necesitaras algo más para saber algo de mí. No puedes hacerte una idea de mi vida en sólo unas pocas palabras.

 

Tú querías que luchase por ti
que ignorase la palabra imposible grabada en tu frente.
Tú querías que me la jugase por tu cara,
que viajase con el mundo en contra hacia tu vida.
Tú querías que yo corriera hacia tu boca, que crearamos primaveras de saliva cuando la gente no nos mira.
Y yo quería que tú alguna vez no me pidieras nada, que me dieras aunque sólo fuera la esperanza de tenerte apoyado en mi hombro una mañana.

elescribidor:

Las chicas revolucionarias
andan sueltas,
Vuelan sin bragas
y llevan en el bolso
un libro de poemas

- Diego Ojeda

Porque, cariño, yo te quiero lo suficiente como para querer que seas feliz, pero no tanto como para que el que te haga sonreír sea otro. Y es que si no te digo “ven” es porque quiero que vengas. Que si me callo, es porque lo que no te digo es “te quiero”. Y es que me voy como aquel que quiere que se lo impidan. Porque sé que la felicidad sólo depende de que te des cuenta de que pierdo todos los trenes en los que no te subes. Que te des cuenta de eso y me beses en el andén como cuando dos se reencuentran después de mucho orgullo de por medio. He soñado algunas noches contigo. Con nosotros. Yo voy y tú te quedas. Hablamos de cosas que ahora no recuerdo, y luego me miras, y nos callamos. Y es ese silencio que precede a los besos que parecen no terminar nunca. Pero no hay beso: despierto antes. Lo he soñado muchas veces, que encadenarme a tu cuerpo es también otra forma de ser libre. Pero sólo es un sueño. Y cuando suena la alarma y abro los ojos, también se abren algunas heridas, y empiezo a pensar que la peor distancia que me separa de ti es el miedo que le tengo a que algún día te alejes del todo. Y es que el no intentar las cosas evita que podamos fracasar, pero cuánto jode no saber si cuando piensas en mí también te quedas muy callada, como si esperases que algún beso te tomase la palabra. Como si esperases que alguno de mis besos te hiciese hablar. Y no sé entablar una conversación conmigo mismo, para decirme que te estoy perdiendo al no recordarte que te recuerdo cuando hace frío. Que las madrugadas sin ti parecen lienzos a los que alguien no les pintó un sentido. Y me cuesta olvidarlo algunas veces.

Sergio Carrión  (via hachedesilencio)

(Fuente: grumpychild)

Y nada,
que te echo de menos,
que voy a masturbarme pensando en nosotros
y voy a despedir a mi psicóloga
para huir contigo.

Diego Ojeda

No me importa que tengas cosas mejores que hacer. Me conformo con tenerte a veces. De vez en cuando. Sé que puedo considerarme afortunada con eso, por tenerte aunque solo sea un poco.

El nombre del Viento  (via hachedesilencio)

(Fuente: indirectas)

Cuéntame que de algo vale lo que gano si te pierdo.

Dani Flaco, No seamos enemigos.